descripcion

EXPERIENCIA DE VIDA EN FE Y ALEGRIA
LINA MARIA PERTUZ POZO

País de residencia:

Mi nombre es Lina María Pertuz Pozo, tengo 18 años, curso undécimo grado en la Institución Educativa Distrital Aluna de la ciudad de Santa Marta del movimiento de educación popular Fe y Alegría; y pertenezco al grupo de pastoral desde que inicié el colegio ingresé a la comunidad de Fe y Alegría en el año 2013 producto de un cambio de colegio.

Todo comenzó en enero hace tres años atrás cuando ingresé por primera vez a la institución, el recibimiento por parte de los docentes fue muy agradable y caluroso; meses más tarde en clase de dirección de curso nos comentqron que los estudiantes  que demuestren más liderazgo viajarían a la ciudad de Barranquilla a realizar un curso-taller de liderazgo juvenil, personalmente me sentía muy entusiasmada realmente quería asistir, mejoré mis notas y lo logré.

Participe y fue una de las  experiencias más significativas dentro de Fe y Alegría, nunca había vivido lo que en esos escasos días sentí, es inolvidable, actualmente lo recuerdo y quisiera revivirla mil veces más. Curso-taller dejó en mí una enseñanza que nunca olvidaré, y es a respetar a mi familia y mi alrededor, estando allá, supe que si era importante para mi familia, que debía hacerme respetar ante todos los demás, que yo valía mucho como para andar por la calle de fiesta en fiesta, en vez de eso tuve que estar en mi casa estudiando.

Dentro de las locuras de mi vida pasada, antes de entrar a Fe y Alegría, después que salía de la institución me iba a otro lado, menos a mi casa a perniciar por la calle. Era tan grande mi obsesión de mantenerme de fiesta en fiesta que en mi morral antes de irme al colegio empacaba dos mudas de ropa para no permanecer la tarde y parte de la noche con el uniforme. A pesar de que estudiaba en un colegio de monjas, los valores que allá me inculcaban a mí no me interesaban y hasta les salía con groserías a las hermanas. Dije infinidad de mentiras a mis papas con tal de estar en la calle, tenía que estar en el colegio a las 5:50 y yo salía de mi casa a las 4:00 para irme a la casa de cualquier otra persona, y no me importaba si llegaba tarde, mi solución era que me inventaba alguna mentira en ese tiempo para mi “piadosa”, y me daba igual si me colocaban a firmar, o me inventaba que estaba en alguna cita médica y como yo sabía que mis papas no iban a contestar los teléfonos porque estarían durmiendo o trabajando, no me interesaba que los llamaran. Una vez iba para el colegio y un señor, conocido de un amigo, me llamó y sin pensarlo dos veces fui, por mi cabeza nunca pasó que de pronto me haría daño o me llevaría para algún lado, me ofreciera alcohol o aun peor drogas, ahora sé que eso estuvo mal y que la más perjudicada hubiese sido yo.

Mi vida antes de estar en fe y alegría era desordenada, no me interesaban los estudios, todo me daba lo mismo, fui grosera, antipática y hasta indecente; NO ME INTERESABA ABSOLUTAMENTE NADA.  El desorden que mantenía en mi diario vivir trajo consigo consecuencias tales como; pérdida de varios años, amigos y familiares.  Estando dentro de fe y alegría por medio de los talleres de pastoral, C.C.P.V, horizonte, curso-taller, huellas me han inculcado valores los cuales aplico dentro de mi vida cotidiana, tengo excelentes profesores y he conseguido muy buenas amistades. Aquí he aprendido a valorar las cosas, a ser más tolerante, compasiva, respetuosa y he aprendido a relacionarme con todas las personas que me rodean sin ningún tipo de discriminación como normalmente lo hacía.

Dentro de pastoral he vivido y experimentado maravillosos momentos que han marcado mi vida tanto personal como académica, he presenciado Misión país Colombia,  hago parte del grupo juvenil Huellas Azules II, participo en todas las actividades de pastoral y demás. Con Misión país y todas las actividades que realizo dentro de la institución me consideran líder puesto que, soy una persona espontánea, colaboradora, amable y siempre me tienen en cuenta para realizar alguna actividad, como toma de contacto, apoyo a las profesoras de infancia misionera.

Huellas, las experiencias de huellas es única, ojalá todos los colegios de Santa Marta contaran con ese grupo, desde que estoy en huellas verdes mi vida ha cambiado rotundamente, poco a poco aprendo a ser una mejor líder para la comunidad. Me gustaría que huellas, se expandiera por las comunidades aledañas debido que cada clase con la profesora es diferente y única. Ahora que soy mayor veo las cosas  con mayor claridad y  todos los días le pido a Dios que por favor me aparte de lo malo, y que siempre me lleve por sus caminos y me mantenga dentro de Fe y Alegría porque realmente siento miedo de volver a ese mundo de desorden y desobediencia.

Misión país, lo conocí por primera vez el año pasado, es algo fantástico, extraordinario, que estoy segura que cada persona que ingrese a Fe y Alegría y tenga la oportunidad de pertenecer a pastoral se transformará, porque Dios es grande y sabe cómo hace sus cosas  y si me puso a mí, estoy completamente segura que vendrán muchas personas más con el fin de cambiar positivamente. No soy la Lina de antes, la que le gustaba la parranda y el desorden, soy una Lina nueva, renovada y transformada.

Gracias al señor Jesucristo por colocarme a Fe y Alegría en mi camino.

Gracias a mis profesores de la institución a Fe y Alegría, porque cada día aprendo más y me corrigen cuando es necesario, me ayudan a ser mejor persona a amar y servir en mi comunidad.

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