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Fe y Alegría: la base de una vida nueva
Ivan Jose Duran Mayor

País de residencia:

Mi historia está llena de pequeños detalles que hicieron grandes obras. Con tan solo 7 años entré a estudiar el primer grado en el Colegio Fe y Alegría "La Chinita" ubicado en el Barrio Cuatricentenario en Maracaibo - Venezuela. Recuerdo con gratitud a mi maestra y hoy gran amiga Gladys Briceño quién, acompañándome en el segundo grado al año siguiente, tuvo el tiempo suficiente para ayudarme a corregir mi fijación con el color verde con el cual coloreaba todos mis dibujos. Tiempo más adelante pasando por un segundo grado con la maestra Raiza Muñoz, luego el cuarto grado con la maestra Omaira, quinto grado con la maestra Carmen Manjarrés, y sexto grado de educación básica con la maestra Ada de Martínez y Edicio González quienes abrieron el paso directo al bachillerato con profesores de admirar como Betzaida Fuenmayor (Castellano), Ángela Márquez (Inglés), Nestor Villalobos (Inglés), Lissete Valbuena (Biología - Ética Profesional - Salud), Simón Rivero (Taller de Madera, Educación para el trabajo), Roger Castañeda (Computación), Glamery Guevara (Historia - Educación PreMilitar), Johelys Sandoval (Matemáticas), Raúl Moreno (Geografía), la Maestra Lula (Biblioteca), la Hermana María Isabel Montilla dictando sus clases de geografía y religión y con ella hermanas de entrega incondicional como María Jesús, Lidia Merino, Éxida, María Teresa, Angelita, Pilar y Consuelo, todas de la Congregación Esclavas de Cristo Rey y quienes dieron su vida inagotablemente en el proceso de mi formación. Cada uno de los educadores nombrados en esta historia incidieron en mi vida personal, animando mi espíritu. Cuando decidí cambiarme de colegio en el año 1998 soporté solo 1 mes fuera de él y regresé a la casa que ya había sembrado la alegría de vivir y estudiar para lograr ser algo sirviendo a los demás. Es en este año (1998) cuando regreso a Fe y Alegría “La Chinita” luego de un mes en otra institución, y comienza la jornada formativa que fabricó en mi personalidad un espíritu de servicio, entrega y amor por las cosas de Dios y de los demás.

Recuerdo un día que me invadió una profunda tristeza y depresión producto de la fuerte experiencia vivida al salir de Fe y Alegría “La Chinita” en una conversación privada que mantuve por mucho tiempo con la profesora Lissete Valbuena le dije que no quería estudiar más y que quería dejar el colegio definitivamente y comenzar a trabajar con mi papá en su oficio. Esta profesora, que en ese tiempo estaba en el área de biología, en cada conversación que teníamos me inyectaba un ánimo inagotable que hizo de mí un jóven graduado, integrante de la primera promoción de técnicos medios en informática y eléctrónica egresados de esta institución. Debo dar mi reconocimiento de igual forma a mi primera maestra de informática Zulma Ortíz quien después de muchos años me la he encontrado en la Universidad y me ha dictado la cátedra de Metología de Proyectos.

Al finalizar mi bachillerato técnico me han llamado del colegio para ofrecerme el cargo de instructor en el área de mantenimiento y reparación de computadores para los estudiantes del Centro de Capacitación Laboral (CECAL) en el mismo colegio donde me gradué, trabajo que adquirí y lo desempeñe orgullosamente dos años, alternando mis actividades entre horas de informática en la jornada mañana con los alumnos regulares y en las tardes enfocandome con mis alumnos de CECAL. Una experiencia grata en la que Fe y Alegría infunde también en los formadores ganas de hacer algo por los chicos para salvarles la vida, ocuparles un tiempo y convertirlos en seres productivos capaces de ejercer un oficio que beneficie a sus familias.

 

Al culminar este tiempo de trabajo con CECAL en Fe y Alegría “La Chinita”, y luego de haber experimentado el ejercicio empírico del periodismo en otros trabajos adquiridos decido junto a mi esposa migrar a la ciudad de Bogotá donde me encuentro actualmente. Apesar  de estar distanciado físicamente de mi ciudad natal, sigo estudiando la carrera de comunicación social, la cual me exige realizar ciertas actividades que fueron enfocadas inmediatamente a instituciones de Fe y Alegría en Colombia. Es así como llego a conocer el Colegio Fe y Alegría San Ignacio en la localidad de Bosa en Bogotá, y luego de realizar actividades colaborativas en el área de periodismo con proyectos de aula para niños de tercer grado y apoyo a los alumnos integrantes de la emisora estudiantil, la rectora Mercedes Kalil me propone un empleo, desarrollando estas mismas actividades y apoyando el Proyecto de Desarrollo Comunitario periodístico, teniendo como objetivo final realizar un tejido comunicacional entre la comunidad y los alumnos no sólo de Fe y Alegría sino de todos los colegios aledaños a la institución.

Luego de 4 años viviendo Bogotá y de haber experimentado el trabajo independiente en el área de soporte técnico informático, aplicando las herramientas aprendidas en mi colegio, entro a ejercer mi carrera profesional como periodista, entrelazándola con la educación, aplicando igualmente estrategias para formar en los chicos un sentido crítico capaz de elaborar una nota de prensa y tomar su fotografía para convertir una actividad escolar en noticia siendo publicada en los distintos medios locales de la institución.

Vale destacar que este tiempo, además de colaborar y trabajar con esta institución, he conocido a unas personas excepcionales, Leoly Chacon y Sonia Da Silva, ambas encargadas del portal web MundoEscolar.org quienes me han dado su brazo de apoyo para mis prácticas profesionales periodisticas, desarrollando para este programa de informática educativa de la Federación Internacional Fe y Alegría la corresponsalía periodística en la ciudad de Bogotá, visitando todos los colegios que han querido transmitir en noticias las actividades que hacen por los alumnos y por las comunidades.

Mi historia tiene un solo sentido: el sentido del amor y de la entrega que este movimiento de educación popular integral y promoción social ha brindado a mi vida, generando la mayor alegría al rescatarme de un mundo en el que pude haber sido un delincuente por el entorno vivido alrededor de mi hogar. Dios le dió sentido a mi vida a través de Fe y Alegría y lo sigue haciendo hoy al permitir que continúe amando y sirviendo en todo. Por esta razón #YoSiempreTuveFe.

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