descripcion

La germinación de mi vida
Monica Beatriz Varela de la Hoz

País de residencia:

Hola, soy Mónica Beatriz Varela de la Hoz, inicie este  recorrido por Fe y Alegría desde el año 1988, en un lugar acogedor como fue el Hogar Infantil Carrizal. Allí estuve al lado de personas maravillosas,  de la rectora encargada Nancy Guzmán, en nuestra regional con la directora Cecilia de Vigna, doña Chechi como cariñosamente la llamábamos. Más adelante continué mi travesía en el hogar  infantil Lipaya dirigido por la hermana Magaly, una persona llena de mucho carisma, fue  ahí donde encontré en mi quehacer pedagógico y en mi vida algo enriquecedor que me llevo a  ser alguien más que una simple maestra, siendo más humana, sintiendo el dolor ajeno, a cuidando y velando por tantos niños y niñas que desde sus primeros años llegan a los hogares infantiles carentes de afecto.

Continuando el proceso de crecimiento pase al hogar infantil Carlos Meisel al lado de mi directora Aminta, una mujer llena de muchos principios y valores, donde comprendí que mi labor no se limitaba exclusivamente a un salón de clases sino que trascendía más allá en la necesidad de mis niños y niñas y padres de familia. Fui terminando mi crecimiento en el hogar infantil San Pedro Claver en el barrio siete de abril en compañía de la hermana Úrsula, un lugar lindo, donde me sentí muy bien, rodeada de todas las hermanitas residentes. Por medio de ellas aprendí experiencias de Dios, en especial de siempre servir a aquel que lo necesita.

Cada experiencia en estos lugares me permitió ir creciendo  más y más, luego en un proceso de selección llevado a cabo por nuestra coordinadora pedagógica Deris Racedo,  pase a trabajar en el mega colegio José Raimundo Sojo, encontrando allí muchas dificultades en los niños y niñas con problemas familiares y carentes de afecto, en este lugar la labor ha sido ardua para lograr que mi grupo estudiantil sea sensibilizado en su parte afectiva y  en la compenetración  con los padres de familia para que estos valoren más a sus hijos y tengan una mejor relación familiar.

El trabajo en Fe y Alegría  me ha servido para crecer en la parte humana, solidaria y fraternal con los más necesitados en áreas críticas, lo que me hace inmensamente feliz, sintiéndome un miembro más de la familia de Fe y Alegría. 

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