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SIN PERDER LA FE
Carmen Gsela González Aular

País de residencia:

      Gracias a la invitación realizada por la profesora Fedora Alemán de Pettit, les presento parte de mi historia en esta gran familia de Fe y Alegría porque… #YoSiempreTuveFe

     Después de trabajar 8 años ad honorem como docente suplente en una institución educativa nacional y de intentar innumerables ocasiones de ingresar como personal fijo, decidí buscar otros caminos y tocar otras puertas en colegios privados. Luego recibí la información que en la UE. Fe y Alegría “Padre Salinero”, sector Vidoño del estado Anzoátegui, estaban requiriendo un profesor, en ese instante pasaron muchas cosas por mi mente, y una de ellas fue el recuerdo del día en que esperaba junto a unas compañeras nuestro turno para firmar el acta de grado cuando una de ellas me comentó que en Fe y Alegría “Puerto La Cruz” solicitaban personal urgente, pero como estábamos en El Valle del Espíritu Santo en el estado Nueva Esparta se nos hacía imposible acudir a tiempo al llamado; entonces me dije: “Dios y la Virgen me están dando la oportunidad nuevamente y es en Fe y Alegría”.

     Cuando acudí a la cita me recibieron las profesoras Silvia Velásquez y Fedora Alemán, y les confieso que quedé impactada con la receptividad que me mostraron, me sentí desde el primer momento en familia y como si nos conociéramos desde hacía mucho tiempo; hablamos, acordamos el horario y listo: ¡Lo logré! De allí en adelante, gracias a Dios, nuestra relación ha sido muy buena, aún conservo el mensaje de bienvenida que la profesora Fedora, quien era mi coordinadora, me escribió en el cuaderno donde le entregué mi primera planificación, lo cual me motivó aún más ya que por primera vez en tanto tiempo sentí que un directivo tuviera ese gesto con su personal y desde allí siempre ha sido, junto a la prof. Silvia, un gran apoyo, gran ejemplo a seguir y guía. Los primeros días observé que el trato hacia los estudiantes era diferente en relación con lo vivido en otras instituciones educativas; los directivos y docentes estaban pendientes y conocían la historia familiar y afectiva de casi todos y siempre estaba la palabra de aliento para seguir adelante. Como la materia a impartir era Inglés, indagué en ellos qué importancia le daban a esa asignatura y de allí comencé a motivarlos incluyendo en las clases estrategias lúdicas como la Papa Caliente, cruciletras, bingos de números y palabras…dependiendo del año; al principio hubo quienes se rehusaban a participar alegando que “eso era para niños”, no se podían ensuciar si se sentaban en el piso, etc., pero poco a poco, con esa pedagogía del amor como dice el padre Aristorena, nos fuimos haciendo un gran equipo quedando grabados en nuestras mentes esos momentos de compartir y aprender mutuamente. Actualmente ya se han graduado de bachilleres y en donde quiera que nos encontramos ya sea de forma directa o tecnológica siempre me demuestran cariño y hasta me piden la bendición por mi costumbre de llamarlos “mis hijos” y en realidad así lo siento.

      Ya han pasado varios años y en este año escolar que estamos finalizando obtuve, una vez más una muestra de confianza que me dio la familia Fe y Alegría al proponerme el cargo de Coordinadora Pedagógica de Primaria, el cual acepté. La experiencia ha sido inigualable, el estar apoyando a este movimiento con todos sus programas, el estar en contacto con niños y jóvenes así como con sus familias, y trabajar con un personal docente, obrero y administrativo que demuestra cada día las ganas de seguir adelante superando los obstáculos y en pro de una educación de calidad en la que formemos individuos integrales y capaces de desempeñarse en cualquier campo que la vida les tenga previsto.

      Cada día aprendo algo nuevo en esta casa grande que nació en nuestro país y se ha ido extendiendo por el mundo gracias a esa chispa que un día encendió nuestro Padre Velaz y con la ayuda desprendida de muchas personas como el sr. Abraham Reyes y su esposa Patricia aún sigue viva. Es por ello que agradezco a Dios el ayudarme a no perder la fe y abrirme los caminos para formar parte de “Fe y Alegría” y desde allí seguiré aportando mi granito de arena para que sigamos siendo ejemplo para muchos demostrando en cada momento nuestra Fe, Alegría y educación de calidad.

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